Para comenzar los trámites en relación al fallecimiento, la documentación que necesita para que se lleve a cabo la contratación es:

– DNI del fallecido.

– DNI del responsable que contrate el servicio funerario.

– Si dispone de sepultura, necesitará el título de la misma, ya que el titular de ella es el que tiene que dar autorización para poder proceder a la inhumación.

– Si tiene contratada una póliza de seguro de decesos es recomendable traer el último recibo donde se refleja el número de póliza.

Si la muerte se ha producido de forma violenta o en la vía pública, deberá pasar por un proceso judicial y los únicos autorizados al levantamiento del cadáver serán el juez o el forense. El difunto se trasladará al depósito judicial para que se le realice la autopsia.

Los familiares pueden decidir con qué funeraria realizan el servicio, para ello necesitaran llevar la misma documentación que se ha descrito anteriormente. Una vez contratado el servicio con la funeraria los familiares deberán trasladarse hasta el juzgado de instrucción que lleve caso para realizar una comparecencia donde designaran la funeraria que va a realizar el servicio.

Una vez pasados estos pasos, la recogida del fallecido y los servicios que ha contratado la familia, se efectuarán de la misma manera, que en el anterior caso.